Conducir por placer tiene futuro
En las ciudades, el automóvil será eléctrico y probablemente autónomo. Nos parece bien. Pero estamos convencidos de que en ese futuro seguirá habiendo sitio para quien disfruta conduciendo: las carreteras secundarias, los puertos revirados, los trazados rurales que unen un pueblo con el siguiente. En Garaje Hermético llevamos mucho tiempo defendiéndolo con un nombre: slow driving. No va de velocidad ni de cronómetros, tampoco de un tipo de motor. Va de elegir una carretera por lo que ofrece y no por lo que se tarda en recorrerla. Y vale igual sobre dos ruedas, con motor o sin él.